PROYECTO IMPULSOHablar ahora
Un espacio para contar lo que sientes

NO ESTÁS
SOLO
EN ESTO

Retrato sonriente de una mujer pelirroja, con el pelo rapado a un lado y la cabeza inclinada

ESCUELA DE COMUNICACIÓN HUMANA. Menos medicamento, más comunicación del sufrimiento

LA HISTORIA DE LOURDES · A MODO DE INSPIRACIÓN

Este proyecto nace de una historia real, la cual quedará reflejada en 6 capítulos en los que muestro mi vida desde los primeros pasos de mi enfermedad hasta mi YO  actual, espero que pueda servir de ayuda y que os anime a contar la vuestra o cualquier dificultad por la que estéis o hayáis pasado o superado.

Junto a mi historia

SOBRE MÍ

Mi nombre

Escribe aquí tu nombre

Mi edad

Escribe aquí tu edad

Cómo conocí Impulso

Cuenta aquí cómo conociste Impulso y qué significa para ti.

01

Cuando la luz se apaga

La Depresión

No llegó de golpe. Llegó como llega la noche en invierno: un poco antes cada día, hasta que un día ya no recordaba cuándo había sido la última vez que vi el sol. Dejé de contestar mensajes, dejé de bailar, dejé de reconocerme en el espejo.

Lo más duro no era la tristeza. Era el silencio. Sentir que nadie podía entenderlo y que contarlo era una carga para los demás. Así que callé. Y el silencio, cuando se alimenta, crece.

02

El punto más bajo

Morir: mi misión

Hubo un momento en el que la única salida que veía era desaparecer. Lo pensé con una calma que hoy me asusta. No quería hacer daño; quería que el dolor terminara. Lo convertí en un plan, en una misión.

Lo que me detuvo fue algo pequeño: una llamada que no esperaba, una voz al otro lado que no intentó arreglarme, solo se quedó. Aquella noche entendí que pedir ayuda no era rendirse. Era el primer paso que daba en meses hacia la vida.

03

Volver a levantar los brazos

Resurrección

Resucitar no fue un día, fue una práctica. Terapia, medicación cuando hizo falta, amigos que aprendieron a escuchar y una rutina que empezaba cada mañana con los brazos hacia arriba, saludando al sol aunque estuviera nublado.

Hoy sigo aquí, y no por casualidad. Cuento mi historia porque a mí me salvó escuchar la de otra persona. Si estás leyendo esto desde tu propia noche, quiero que sepas que se puede volver. Este proyecto existe para acompañarte en ese camino.

04

El paso que más cuesta

Pedir ayuda

Pedir ayuda no es rendirse: es abrir una puerta. A mí me costó meses decirlo en voz alta, y el día que lo dije todo empezó a moverse. Un consejo práctico: elige a una persona de confianza y escribe antes lo que quieres decir; leerlo en voz alta es más fácil que improvisarlo.

Si no tienes a quién decírselo, empieza por un profesional o por el 024 (gratuito, 24 horas). No hace falta tener las palabras perfectas: basta con «no estoy bien».

05

Pequeñas cosas que sostienen

Herramientas del día a día

Lo que a mí me sostiene no son grandes gestos, sino rutinas mínimas: levantarme a la misma hora, caminar veinte minutos, escribir tres líneas antes de dormir. Los días malos, la meta es una sola cosa pequeña. Cumplirla ya es ganar el día.

Aprendí a nombrar lo que siento sin dramatizarlo ni esconderlo: «hoy estoy triste» se dice igual que «hoy llueve». Nombrarlo le quita poder al miedo y se lo devuelve a la conversación.

06

Escuela de comunicación humana

Contar para sanar

De todo esto nace este proyecto: menos medicamento, más comunicación del sufrimiento. Contar lo que me pasó no me curó de golpe, pero me quitó la vergüenza, y sin vergüenza el camino es otro.

Mi consejo final: cuenta tu historia a tu ritmo, con tu nombre o en anónimo, aquí o donde tú elijas. Hablar de salud mental cura. El silencio nunca ayuda.

El muro

TU HISTORIA TAMBIÉN CUENTA

Aquí la gente escribe lo que necesita soltar. Lee, reconócete en otras palabras y comparte la tuya con tu nombre o en anónimo. Se publica al momento.

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CUANDO NECESITES UNA VOZ

Dos formas de no quedarte con esto dentro: una conversación inmediata con Impulso, o una charla con un profesional que ya conoce el proyecto.

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Ahora mismo · 24 h

Yo misma soy Impulso, puedes hablar e intentaré contestar lo antes posible.

  • Escucha activa y sin sermones
  • Te orienta hacia ayuda profesional cuando hace falta
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Un experto ya informado del proyecto

Déjanos tus datos y un profesional de la salud mental, que conoce Proyecto Impulso, se pondrá en contacto contigo de forma confidencial.

Tus datos solo se usan para contactarte. Si estás en peligro ahora, llama al 024 o al 112.